JUICIOS

Cuando decimos "esto es un cuadro, está lloviendo, Susana está sentada", estamos describiendo lo que observamos, y al decirlo no modificamos lo observado. Estamos haciendo una afirmación.

En cambio, cuando decimos "tal película es mala", o "mi jefe es poco comprensivo", ó "mi pareja es amorosa", estamos emitiendo una opinión, un juicio.

Decimos que un juicio "es una interpretación que hace un observador, sobre alguna entidad (persona , empresa), cosa o hecho", y, como toda interpretación, pertenece a quien lo emite, y no a lo juzgado.

Por lo tanto entendemos que es importante no tomar los juicios como afirmaciones, ya que de ese modo podrían funcionar como sentencias.

Los juicios son declaraciones particulares, ya que con ellos:

a- Afectamos la identidad de lo juzgado: por ejemplo, cuando le decimos a nuestro hijo "qué inteligente que sos!", afectamos su identidad privada?. Se sentirá bien, confiado, entusiasta?.

Y si se lo decimos en público, afectamos su identidad pública? .

Iríamos a ver una película de la cual nos hablaron mal?

Si alguien nos comenta que Juan es simpático, a qué nos predispone ese juicio?. Lo que opine de alguien me permitirá tener un tipo especial de vínculo, acercarme o alejarme.

Y se han preguntado alguna vez con cuántos juicios "automáticos" vivimos, sin cuestionar su validez?. Han escuchado alguna vez que "los hombres no lloran"?, o que "todos los políticos no son creíbles".

b - Los juicios nos abren o cierran posibilidades de acción:

Si juzgamos que tal persona es incapaz, nos asociaríamos con ella?.
Si juzgamos que tal profesor es capaz, estudiaríamos con él?.

Y los juicios que tenemos de nosotros mismos, cuál es la historia que nos contamos?. Cuando nos decimos, "valgo poco, soy inseguro", tratando estos juicios como afirmaciones, como verdades, no nos estaríamos cerrando a la posibilidad de ser y actuar diferentes?.

Somos nosotros quienes hacemos nuestra vida diaria según las creencias que ya tenemos incorporadas. Algunas pueden ser valiosas, y es bueno seguir con ellas, pero otras ya no nos sirven, y es bueno dejarlas ir. Por ello, consideramos importante revisar nuestros juicios, y observar la relación que tienen los mismos con el sufrimiento.

Y qué pasa con los juicios de los demás sobre cómo estamos y quiénes somos?. Cómo nos afecta emocionalmente que piensen bien o mal de nosotros, que nos tengan confianza o no, que nos juzguen capaces o no. Sostenemos que una gran parte de nuestro sufrimiento se debe a que tomamos los juicios ajenos y propios como "verdades absolutas" sin cuestionarlos, y desde este lugar actúan generando experiencias negativas. Está en nosotros el poder de cambiar ciertos juicios, y también nuestras vivencias, para poder lograr que nuestra vida sea más vital y plena. Lic.Beatriz I. Demoro

Artículo publicado en el folleto de la Jornada de Coaching Ontológico en Octubre 2004.